Viernes 10 de Junio. La Batuta, Santiago, Chile.

La calidad de Portugal ya no es una sorpresa ni una revelación. Aunque en una escena siempre al debe con la difusión como la nuestra, tenerlos instalados aún no es decir mucho. Hay que hacer las cosas bien y además gritarlas. Con un bello primer disco reeditado, “Viajes de Memoria” y el reciente apoyo de Sello Azul, cada uno de estos días para la banda de San Antonio es un debut y una batalla.

Hace una semana en La Batuta pude verlos en vivo desplegando su cuidada atmósfera de melancolía que, no es para nada menor, se traspasa con justicia desde el disco al escenario. Ambas experiencias conservan su riqueza en matices sonoros, que recuerdan en pasajes a Death Cab For Cutie o al Coldplay de los primeros discos. Pero también hay una búsqueda personal, en armonías y letras – a veces simples, a veces complejas – que dan a entender que hay vida y discurso propio mucho más allá de las influencias.

Imperdibles, en disco y en directo, son canciones como «Nuestro Momento», «Lo que el Pez me contó» o el single «Donde debo estar»: Son mundos pequeños, donde la pluma de Mariano Hernández, vocalista, dibuja paisajes íntimos, a veces tan profundos que parece que uno estuviera leyendo a escondidas de un diario privado.

El resultado es limpio, minucioso, pero cálido. Lo dije antes: Portugal ya no es una revelación. Es un presente agradable y refrescante (uno quisiera que muchos más fueran testigos de él) que tiene todo para crecer y llegar muy, muy arriba.

Registro fotográfico por Debi Castro.