Con el reciente cierre de la tienda de música Feriamix, me surgen algunas preguntas: ¿Está realmente en crisis la industria discográfica? ¿Cuánto de culpa tiene la Tecnología? ¿Triunfarán los formatos digitales por sobre los tradicionales? trataré de responder haciendo un breve análisis…

Últimamente hemos leído noticias bastante desoladoras como por ejemplo:

– El cierre de Winamp en Noviembre: Se que muchos no alcanzaron a conocerlo, pero para algunos fue el primer reproductor de MP3 decente.  (Aunque durante Enero, aparecieron noticias que hay algunos interesados en darle continuidad, entre ellos Microsoft)

– Desde hace un tiempo también se ha especulado que Apple va a dejar de fabricar el Ipod Classic.

– La quiebra de Feriamix. La clásica tienda donde encontrábamos CD’s, libros y hasta videojuegos cerró para siempre.

Tecnología, música y un poco de todo
En un país con altos índices de piratería y donde muchos aun tienen por costumbre no pagar por productos o servicios, me imagino que debe ser difícil darle continuidad a esa microeconomía que genera la industria discográfica. Obvio, todos necesitan comer. Desde el creador hasta señor de corbata que firma los grandes contratos, pasando por el productor, el ingeniero en sonido, el vendedor de la tienda y hasta el artista que diseñó la carátula. Definitivamente cuesta imaginarse la maquinaria que hay detrás de una producción discográfica, la inversión que hacen los sellos, los recortes que se llevan los productores, etc, etc etc.. pero perdón, no quiero ir para allá (quizás en otro post). Lo que quiero es exponer acá que si bien la tecnología ha propiciado todo este clima que parece tan adverso para los formatos tradicionales, otros han aprovechado esta coyuntura para reinventarse. Me refiero a una reinvención en todo sentido. Para nadie es secreto que hoy en día nuestros artistas sobre todo los emergentes han tenido que recurrir a u sin número de artimañas para poder seguir creando y mantenerse vigentes. Por ejemplo, cada vez es más común ver artistas autogestionados (creación, promoción, grabación, etc).  También es cada vez más común ver megaconciertos de varias bandas en maratónicas jornadas para los asistentes. Cabe también mencionar el caso de The Cure cuyo concierto duró tres horas. Ahí es donde creo yo que está el verdadero valor: en la reinvención. En la necesidad de darle continuidad al negocio sin ser devorados ni por las bajas ventas de discos ni por la tecnología.

Música, tecnología, dispositivos móviles y otras hierbas

He leído recientemente que la tendencia de las grandes compañías de tecnología es potenciar los teléfonos (y tablets). Por ejemplo, Sony venderá su línea de computadores VAIO para dedicarse exclusivamente a los celulares, a Apple por otra parte, le conviene más fabricar Iphones que Ipods. Es innegable la infinita posibilidad que dan los celulares, verdaderos computadores de bolsillo. En mi opinión, faltan plataformas. Apple lo logró con Itunes, pero actualmente se están vendiendo más celulares con Android que nada, y hay mucho público cautivo al que llenarle la tarjeta de memoria, es una necesidad, por lo que creo que aun hay reinvenciones que no se inventan (esa está como para «grandes pensadores») y en definitiva todo esto por que el Smartphone está liderando actualmente la forma de escuchar música.

Acá un video donde se hace una comparación entre un ipod tocuh 4 y dispositivos con Android. Ustedes vean y decidan.


Lejos de todo eso, me parece super valorable la tendencia (¿moda?) que hay en torno al vinilo. Quién sabe si en el futuro el CD o el Blue Ray salen del parabrisas del camión y se vuelven objetos de culto? Siempre habrá un melómano apegado a lo tradicional, lo dice la historia. Los libros aun no mueren, aun quedan fotógrafos que revelan las fotos, aun hay personas que compran el periódico,  pese a que la muerte de todos estos se ha vaticinado desde hace tiempo.

 

«Yo creo que no debemos respetar nunca las ideas contrarias a las que profesamos.
Debemos, sí, respetar a las personas que las sustenten, pero nada más».

Manuel de Falla