Si bien este año no ha sido nada de fácil para los músicos varios de ellos no se han detenido realizando distintos lanzamientos.  Este es el caso de la banda Parálisis del Sueño, quienes a principios del 2020 publicaron su más que bien recibido disco debut «Brígido», trabajo que mezcla variados estilos logrando un sonido uniforme y característico, interesante para el oyente pero que al igual que muchos artistas nacionales, la crisis sanitaria terminó cortando todos los planes de promoción dentro del marco de tocatas.  Por ello conversamos con Gonzalo «Kotalo» Gallardo (guitarra y voz) y Pablo «Blosqui» Orellana (bajo) tanto sobre la motivación tras el material mencionado anteriormente y como de las dificultades de este parate obligado que ha afectado a toda nuestra escena local.

  • ¿Cómo fue la gestión y proceso de “Brígido”, y la recepción que uds han sentido que ha tenido el material?

Blosqui: «La gestión fue larga, partiendo por la postulación a fondart. Habian 3 canciones listas al momento de postular y de ahí hubo que terminar el disco una vez que nos ganamos el fondo».

Kotalo: «Esa exigencia de tener que crear canciones para un disco fue motivadora y el proceso nos ayudó un montón para conocernos mejor entre nosotros como creadores, como productores, incluso como gestores.  “Brígido” es el disco que nos representa de mejor forma y tal vez es así porque fue bien visceral dentro de todo. Se pasea por varios estilos y se nutre de música súper variada, creo que como reflejo de un proceso de creación que no se puso muchas barreras, fue más bien desprejuiciado.  La recepción ha sido súper buena y lo que más destaca la gente y la prensa es ese grupo de canciones que muestran una faceta distinta de nosotros. Supongo que es cierto eso de que “en la variedad está el gusto”».

BRÍGIDO (2020)

BRÍGIDO (2020)

  • ¿Qué influencias musicales fueron la clave para poder definir el sonido de este disco tomando en cuenta la variedad que han ofrecido en sus EPS lanzados anteriormente?

Kotalo: «Hay varias cosas dando vueltas por ahí. Hay rock y bandas de cabecera de cada uno, desde lo más clásico hasta cosas más nuevas, pero siento que lo que más permeó en la identidad final del disco fue otro tipo de música. La nostalgia de los openings y endings de anime, por ejemplo. En “Japonesa” fue súper esencial emular ese espíritu medio épico sentimental otaku, y tal vez por eso mismo supimos al tiro que esa canción cerraría el disco. Es un ending. 

En canciones como “Zodiaco” está la herencia de lo que hoy se conoce como “clásicos AM”. Música que se coló en nuestro cerebro porque la escuchamos mucho en nuestras casas cuando éramos chicos. En “Tanto Duele” pasa algo similar, acercándonos al bolero. “Sincerarnos” siempre nos llevó a un estilo de música más de crooner. Hay harta influencia subconsciente, hartos gusanos mentales que uno aloja de toda la vida y que ahora salieron a tomar aire».

  • ¿Cuál ha sido la sensación que les ha generado el que luego de lanzar el disco cayeramos en esta pandemia y no poder mostrarlo en directo?

Blosqui: «Fome, teníamos toda la intención de salir a tocar caleta, pero esos planes quedaron en nada. Lo bueno es que igual a la gente le ha gustado el disco y hay harta gente que se ha unido a la familia de la PDS en estos meses».

Kotalo: «Es verdad que ha sido un bajón importante, pero tenemos el consuelo de haber alcanzado a montar un concierto de dos horas en Matucana 100, en marzo, un par de semanas antes que empezara la cuarentena por la pandemia. Ese show estuvo hermoso, la gente fue súper prendida, habían hartas caras nuevas, que habían conocido a la banda por la promoción que hicimos apenas publicamos el disco, así que eso nos sirvió para alimentar el corazón.

Respecto a lo que dice Blosqui, es verdad que teníamos y tenemos hartas ganas de tocar el disco en vivo, pero no hay mucho que hacerle. Sólo podemos decirle a la gente que nos ha conocido en estos meses, que son muy bienvenides y que esperamos ansiosamente, pero muy ansiosamente, poder encontrarnos en alguna tocata».

  • ¿Creen que de cierta forma esta crisis sanitaria ha servido para mostrar las reales carencias de la escena musical chilena?

Blosqui: «No creo, para mí las carencias de la escena musical chilena parten con la forma que la cultura chilena apoya a la artes. Basándose mucho en el mercado y la competencia, especialmente cuando ahora se puede apuntar a un número (fans, seguidores, escuchas) y comparar supuestamente de forma cualitativa a distintos artistas. Eso va más allá de políticas de gobierno o crisis económicas/sanitarias puntuales.

De igual forma, el apoyo del gobierno por la crisis actual se basa justamente en fondos concursables, donde, aunque no sea el espíritu de la ayuda, obliga a los artistas a justificarse y a competir entre ellos. Hace falta una entidad o lugar de apoyo constante al artista, cosa que de se pueda vivir tranquilo de la música sin tener que ser “famoso” o “influencer”, sino porque el hecho de crear arte de por sí es valioso».