El pasado Sábado 27 de Noviembre Camila Moreno volvía a presentarse en el Teatro Municipal de Valparaíso luego de un par de años, ocasión en la cual la artista mostraba su más reciente y aclamado disco «Rey».  Sin duda una instancia esperada por un público que quería presenciar este imaginario cyborg de una de las artistas cuyos directos siempre dejan algo más que un mero recital.

La jornada comenzaría con el show de MARÍA, trío electropop que con una breve pero intensa presentación lograron abarcar distintos temas contingentes tanto políticos como de las disidencias de género dejando una gran sensación ante un respetuoso público.

MARÍALuego de una breve pausa las luces se fueron a negro mientras en el fondo aparecían distintas imágenes, un cortometraje apocalíptico futurista que lograba aumentar la tensión hasta llegar a un clímax en el cual Camila Moreno vestida con una chaqueta de cuero y un uniforme de latex naranjo se tomaba el escenario.

«Rey», «Es real» y «Déjame» sonaron con una potencia mayor a sus versiones de estudio mientras la figura de Moreno se desplazaba logrando que el público perdiera la timidez de los resguardos sanitarios y se acercara al escenario.

Camila Moreno

FOTO: JAVIER PUELPAN

Luego de ese vendaval sonoro vendría un momento mucho más introspectivo en los cuales apunto a temas de su disco «Mala Madre», la ya necesaria «Te Quise» y una instancia donde tanto ella como su banda se desconectaron y sentados al borde del escenario interpretaron la hermosamente desoladora «(Por qué) hice mi amor llorar», momento en el cual Moreno recordó el cómo nació ese momento acústico de sus shows, precisamente en el escenario del Municipal de Valparaíso cuando en medio de un concierto de la gira «Mala Madre» se cortó la luz e improvisaron terminando por convertir ese accidente en una marca de sus directos.

camila morenoTodo el vértigo musical volvería con «Libres y Estúpidos» para dar paso al primer cierre por todo lo alto con «Quememos el reino».  El encore estaba asegurado en el cual la artista interpretó cuatro canciones más cerrando con una soberbia versión de «Comer llorando», algo que solo sirvió para que los asistentes siguieran clamando por más, un gusto que Moreno terminaría concediendo cerrando la jornada sola con su guitarra.

Sin duda Camila Moreno con el correr de los años ha logrado desarrollar no solo una sólida discografía sino también un directo potente capaz de llevarte hacia los lugares que ella desea, espacios donde no existen diferencias y en los cuales las ideas van cobrando significados inclusos más grandes del simple cotidiano.

CAMILA MORENO